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Agenda Municipal Latinoamericana
Visión y Misión de los Gobiernos Locales
1.
Acerca de la Política
La
política es el arte de servir
1.1.-
Los municipalistas entendemos la política como el arte de servir
a todos los ciudadanos mediante el uso óptimo del poder público.
La política es un quehacer noble y ético por medio de la cual
los pueblos deciden su destino y se gobiernan a sí mismos.
Concebimos el ejercicio político democrático con los ciudadanos
determinando libremente el futuro de su Nación, Región o
Localidad a través de elecciones populares y periódicas de sus
autoridades públicas además de mecanismos directos como
consultas, plebiscitos o referéndum.
1.2.-
La buena política persigue favorecer a todos los ciudadanos, en
especial a quienes se encuentran en situación de debilidad,
pobreza o marginación. La acción política del Estado busca tanto
el bien común, como la corrección sistemática de las fallas del
mercado, de las inequidades sociales y territoriales. En este
sentido, la finalidad del Estado es claramente distinta a la del
sector privado o de las diversas organizaciones de la sociedad
civil. El accionar del sector público debe darse en un marco de
absoluta transparencia, de manera que los ciudadanos estén
siempre plenamente informados.
1.3.-
La política local responde a la voluntad y legítimo interés de
los ciudadanos por el bienestar y desarrollo. En aplicación del
principio de subsidiariedad las decisiones políticas de las
instituciones locales son preeminentes en los asuntos de su
competencia sobre aquellas de otras instancias o poderes
públicos.
La
finalidad general de la acción política es la promoción del
desarrollo
1.4.- La finalidad general de la acción política es la promoción
del desarrollo en un marco de democracia, equidad y respeto a
los derechos humanos. Entendemos por desarrollo el incremento
sostenido de la producción de bienes y servicios en un
territorio determinado, que tiene por efecto un aumento
equitativo del bienestar de sus habitantes, en un ambiente de
refuerzo de las identidades y cultura, de ampliación de la
democracia, de respeto a los derechos humanos y de equidad de
género. El desarrollo debe ser sostenible, en su triple
acepción: preserva el patrimonio cultural (la identidad), el
patrimonio natural (el medio ambiente) y se origina en la
energía de sus propios habitantes (la producción). El desarrollo
sostenible es básicamente endógeno, es decir se sostiene en las
iniciativas, recursos, capacidad emprendedora y de apropiación
del progreso técnico de los agentes del propio territorio o
comunidad.
1.5.-
Entendemos el desarrollo local como un proceso similar realizado
esta vez en un territorio urbano o rural acotado, parte de una
Nación o Región mayores. El desarrollo nacional es la
agregación, interacción, fortalecimiento y refuerzo de muchos
procesos de desarrollo local autónomos apoyados en los recursos,
capacidades y voluntades de las comunidades.
1.6.-
La acción política del Estado y la promoción del desarrollo
requieren de una institucionalidad democrática y descentralizada
que estimule al máximo las iniciativas y acciones locales. Esta
institucionalidad debe descansar en el funcionamiento de
gobiernos locales autónomos, fuertes y democráticos que
posibiliten la participación permanente de los ciudadanos. La
institucionalidad nacional, regional y local debe asentarse en
una red de organizaciones públicas y privadas que operen en un
marco de confianza, transparencia y estabilidad facilitando el
proceso democrático, reforzando la gobernabilidad e incentivando
el desarrollo.
1.7.-
El ambiente óptimo para el desarrollo se construye “de abajo
hacia arriba”. Son las propias comunidades las que generan la
cultura emprendedora necesaria para el crecimiento de las
empresas y la producción local; las instituciones locales las
que permiten la diseminación equitativa de los frutos del
desarrollo; y los gobiernos y poderes públicos subnacionales los
que crean y sostienen climas de confianza, convivencia y
estabilidad para posibilitar un desarrollo local humano y
sustentable.
La
descentralización desata el desarrollo y fortalece la democracia
1.8.- La descentralización es un proceso político que implica
devolución de poder y transferencia de competencias y recursos
del gobierno central a los gobiernos locales, en un marco de
creciente autonomía. Las competencias de los diversos niveles
del Estado deben asignarse aplicando el principio de
subsidiariedad, que establece que son los gobiernos locales los
que tienen primacía para asumir las funciones públicas del
desarrollo por su proximidad a la comunidad. En este sentido, es
necesario distinguir entre competencias municipales exclusivas y
competencias compartidas con otros niveles de gobierno.
1.9.-
La descentralización adquiere mayor importancia por el acelerado
proceso de globalización que integra a los países y mercados de
bienes, servicios e información. La descentralización es
indispensable para reforzar las capacidades locales de
desarrollo ayudando a la armónica integración de ciudades y
localidades al mundo global sin perder sus patrimonios, culturas
e identidades. Permite también reforzar la capacidad de los
agentes locales para aprovechar mejor las oportunidades externas
de desarrollo e integrar el conocimiento y progreso técnico
asociados.
1.10.-
Pese a los avances de los últimos años, la mayor parte de los
gobiernos nacionales de América Latina continúan concentrando
excesivamente el poder y los recursos. Son necesarios, por
tanto, procesos más decididos de descentralización para
fortalecer los poderes locales y contribuir así, tanto a
modernizar el Estado como a liberar las energías e iniciativas
locales que activen procesos de desarrollo local autosostenidos.
1.11.-
No obstante, la descentralización por sí sola puede no ser
suficiente para desatar procesos de desarrollo local, son
necesarios cambios culturales e institucionales profundos sobre
la manera de concebir y utilizar el poder público. Es necesario
pasar de una administración tradicional, en que al Estado se le
exige la solución integral de los problemas, a formas de gestión
participativa y asociativa, donde los ciudadanos son sujetos de
derechos y deberes y todas las instituciones aportan para
superar obstáculos e impulsar el progreso.
2.
Acerca de los Gobiernos Locales
2.1.-
En América Latina existen alrededor de 16 mil gobiernos locales.
Con los nombres de Municipalidad, Alcaldía, Ayuntamiento,
Intendencia o Prefeitura –según el país- los gobiernos locales
tienen en común el estar dotados de un territorio, ser habitados
por una población que mantiene relaciones sociales múltiples,
constituir el espacio de desarrollo de una cultura única y
particular, y poseer un gobierno local elegido por los
ciudadanos. Los gobiernos locales encabezan sistemas sociales
complejos y dinámicos que deben ser respetados cuando generan su
propio desarrollo.
Más
autonomía y recursos para los gobiernos locales
2.2.- Los gobiernos locales deben ser autónomos tanto por
imperio de la Ley como en la práctica social concreta. Para
ello, necesitan contar con los recursos suficientes para
funcionar adecuadamente entregando a los ciudadanos los
servicios indispensables y dinamizando el desarrollo. Parte
importante de sus recursos debe provenir de la propia ciudad o
localidad y ser administrados autónomamente. Entendemos por
autonomía local la capacidad efectiva de los gobiernos locales
para tomar libremente sus decisiones en al ámbito de sus
competencias y recursos.
2.3.-
Los municipios más pobres deben ser apoyados con fondos y
recursos especiales, para posibilitar una mayor equidad social y
espacial, mediante recursos provenientes de las esferas
regionales o nacionales de gobierno. Así los ciudadanos serán
sujetos de los mismos derechos y oportunidades no importando la
parte del territorio nacional en que habiten. En conjunto, los
gobiernos locales de cada país deben administrar entre el 20 y
el 50% de los recursos públicos nacionales, en concordancia con
sus competencias.
2.4.-
En cada país las normas y costumbres determinan las
características y funciones de sus gobiernos locales. Sin
perjuicio de la manera en que estén organizados y su dotación
efectiva de recursos concebimos a los gobiernos locales como una
instancia autónoma del Estado cuya función principal es la
promoción y facilitación de un desarrollo local humano y
sustentable.
Los
principales activadores del desarrollo local son los recursos
humanos y el capital social
2.5.- El recurso principal del desarrollo son las personas. La
revolución del conocimiento hace que una tarea central de los
gobiernos locales sea preservar y desarrollar el capital humano
o social local. Los recursos humanos, técnicos e intelectuales
de una comunidad se encuentran dispersos entre sus
organizaciones y agentes institucionales. El potencial de
progreso de un territorio depende, en medida mayor, del capital
social que se logre formar, articular y movilizar para emprender
nuevas iniciativas de progreso. Por tanto, las municipalidades
deben estimular y desarrollar programas para formar, incrementar
y preservar tanto sus recursos humanos y técnicos propios, como
los de las organizaciones y agentes locales.
2.6.-
La estructura interna de los gobiernos locales debe ser cada vez
más horizontal y participativa para facilitar la acción de su
personal y dar buena atención a los ciudadanos. Los funcionarios
deben actuar como servidores públicos efectivos recibiendo para
ello buena información, capacitación permanente, estímulos y
recompensas motivadoras, incluido un salario razonable, parte de
cuyo monto puede estar ligado a la productividad. Debe aplicarse
una política de desarrollo de los recursos humanos municipales e
instaurarse la carrera administrativa a la que se acceda por
calificación y méritos. Sin perjuicio del derecho de las nuevas
autoridades locales de contratar a personal de confianza técnica
y política, los gobiernos locales deben contar con una planta
profesional y técnica estable que asegure la continuidad de
funcionamiento y la memoria histórica institucional de largo
plazo.
2.7.-
La organización de los gobiernos locales debe permitirles
cumplir con sus competencias efectivamente, hacer transparente
su gestión y canalizar la participación activa de los
ciudadanos, agentes privados, públicos y no gubernamentales. Los
ciudadanos y organizaciones locales deben participar en las
políticas locales y en la administración de los servicios
públicos mediante estrategias de prevención y a través de la
cogestión o participación en la administración de estos.
2.8.-
El mundo cambia aceleradamente, se integra y empequeñece. El
mejoramiento de las comunicaciones y la diseminación tecnológica
son la causa principal del proceso de globalización que afecta
estructuralmente a las economías locales, sus mercados y el
empleo. No obstante, las redes de comunicación e información
constituyen un medio indispensable para lograr la modernización
municipal. Los gobiernos locales deben integrar la tecnología
informática y el trabajo en redes. Así, lograrán activar el
capital social, entregarán mejor información a los ciudadanos,
mejorarán la provisión de servicios y facilitarán el desarrollo
local.
3.
Nuevos Roles de los Gobiernos Locales para la Promoción Integral
del Desarrollo Local
3.1.-
Reafirmamos que la función principal de los gobiernos locales es
la promoción del desarrollo en sus ciudades y localidades. Por
tanto, su acción en el territorio debe ser integral. Mientras
los gobiernos nacionales y las instituciones no gubernamentales
se especializan en determinadas áreas y sectores de actividad,
las municipalidades deben intervenir de modo integrado. Sin
perjuicio de las particularidades nacionales, la acción de las
municipalidades, en tanto gobiernos locales, tiende a ser
simultáneamente política, económica, social, cultural y
ambiental.
Los
gobiernos locales: creadores y escuela de democracia
3.2.- La acción de los gobiernos locales se inicia con la
generación democrática de sus autoridades en elecciones libres,
secretas e informadas, las que les confieren alta legitimidad y
autoridad. Se reafirma mediante consultas periódicas a la
ciudadanía acerca de las políticas y decisiones públicas
locales. Se hace efectiva con la gestión participativa de los
servicios públicos, programas y proyectos de desarrollo y
mediante alianzas con diversas instituciones públicas y
privadas. De este modo se logra, sostiene, refuerza y reafirma
la gobernabilidad del territorio local.
3.3.-
Los gobiernos locales son una escuela abierta de civismo y
democracia al ser la representación más cercana que tienen los
ciudadanos de sus intereses y aspiraciones. En ellos se llevan a
cabo procesos de aprendizaje surgiendo nuevos vínculos, mejor
comunicación y más interacción entre el sector público, los
agentes sociales y los ciudadanos. En la actualidad, la única
manera de hacer políticas públicas efectivas es mediante la
acción concertada de las autoridades públicas, la sociedad civil
y el sector privado. La modernización del Estado pasa por el
aprendizaje de estos nuevos modos de hacer política, con una
ética renovada, con sistemas novedosos de rendición de cuentas y
una ampliada transparencia de toda la gestión pública.
Los
gobiernos locales: proveedores efectivos de servicios o bienes
públicos
3.4.- Una competencia tradicional de los gobiernos locales es la
prestación de ciertos servicios esenciales o bienes públicos.
Aseguran a la comunidad la provisión de servicios sanitarios,
energía, recolección de desechos, educación, salud, cultura,
parques, caminos rurales, mercados, mataderos, seguridad, entre
otros. La dotación efectiva de servicios entregada varía de país
en país y de una municipalidad a otra según la norma, costumbre,
tamaño y recursos.
3.5.-
Sin embargo, la manera concreta de prestar servicios cambia en
los diversos territorios y a través del tiempo. La
responsabilidad municipal es asegurar la provisión de los
servicios esenciales, pero no necesariamente producirlos
directamente. En algunos municipios ciertos servicios han sido
transferidos bajo responsabilidad privada, en otros se han
concesionado a terceros por periodos pactados, empero muchos
servicios se siguen prestando por ejecución municipal directa.
3.6.-
La forma concreta en que cada gobierno local asegura la
provisión de un servicio no depende de principios rígidos, sino
constituye la aplicación del criterio de la maximización del
bienestar de los ciudadanos con el costo más bajo posible. En
este sentido, además de la gestión directa los gobiernos locales
utilizan la asociación con el sector privado y el
involucramiento activo de la comunidad para garantizar
extensión, calidad, buena gestión y transparencia en la
provisión de los bienes públicos. En todo caso, al mantener la
responsabilidad final en la prestación de estos bienes, los
gobiernos locales están obligados a supervisar su producción y
distribución para garantizar calidad, regular sus costos y
defender así los intereses de toda la comunidad.
Ordenar el territorio, planificar el desarrollo y proteger el
medio ambiente
3.7.- Ninguna comunidad es ajena al desarrollo. En todas las
ciudades y localidades existen recursos y patrimonios, resultado
de procesos históricos complejos. Recibimos de nuestros
antepasados un patrimonio natural, un patrimonio cultural, un
capital físico y un saber tecnológico. Es deber de las
comunidades y sus gobiernos locales preservar el medio ambiente
heredado con toda su riqueza y complejidad para el uso y goce de
sus beneficios por las generaciones actuales y futuras. Es tarea
de los gobiernos locales guardar y enriquecer la cultura local
evitando su disolución o distorsión. Es función de los gobiernos
locales defender el patrimonio arquitectónico y físico de su
entorno y estimular la preservación del conocimiento y el saber
técnico. El ordenamiento territorial y la planificación son los
instrumentos para cumplir simultáneamente estas complejas
tareas.
3.8.-
Los gobiernos locales son responsables de su accionar y deben
rendir cuenta periódica a los ciudadanos, informarles de los
asuntos públicos locales incluida la gestión del presupuesto y
hacerlos participar mediante planes estratégicos de desarrollo
local, elaborados y ejecutados con los diversos agentes
sociales. Los planes estratégicos de desarrollo elaborados y
aplicados de modo participativo permiten movilizar energías y
recursos locales extraordinarios desatando así procesos
dinámicos y autosostenidos de desarrollo.
3.9.-
En las ciudades las autoridades locales deben ocuparse, mediante
el desarrollo urbano y los planes reguladores, del crecimiento
ordenado y del cuidado del patrimonio histórico. En las áreas
rurales deben ordenar el territorio preservando el patrimonio
natural, conservando la riqueza y complejidad de la vida y el
medio ambiente. En ambas, el ordenamiento y aplicación del plan
permiten velar mejor por la seguridad humana, mantener un
ambiente social estable, garantizar los derechos de las personas
y dar dirección clara a los procesos de desarrollo.
La
defensa, cuidado y estímulo de la identidad y cultura cívica
locales
3.10.- La identidad y cultura local son componentes esenciales
del patrimonio colectivo y constituyen potencial de desarrollo,
siendo tarea municipal su preservación e incremento. Las
ciudades y localidades son tales por su historia y por la
cultura generada en el quehacer social durante el tiempo. El
origen y gestación histórica, la lengua o dialecto, las
tradiciones y fiestas locales, la arquitectura, las artes y
letras, los atuendos, los bailes y platos típicos, la cultura
emprendedora o artesanal, las formas de organizarse y
participar, son todos componentes del patrimonio cultural vivo.
Además de ser parte vital de la identidad de las personas e
instituciones, la cultura es un activo importante para fomentar
el intercambio, desarrollar el turismo y atraer recursos
externos.
3.11.-
Función de los gobiernos locales es también la educación cívica
de la ciudadanía –en especial de los niños y jóvenes- para
incorporar a todos a las tareas de cuidado de la vida, respeto
de los derechos, impulso al desarrollo e incremento del
bienestar. El desarrollo local humano y sustentable necesita de
un clima permanente de confianza, estabilidad y fortaleza de las
instituciones públicas y privadas. La cultura cívica, el respeto
a la ley y la buena política son prácticas básicas que los
gobiernos locales pueden contribuir a crear y mantener mejor que
cualquier otra esfera de gobierno.
Prestar buenos servicios sociales y reducir la pobreza
3.12.- Una tarea tradicional de las municipalidades ha sido la
de paliar o reducir la pobreza. Para ello, suelen ofrecer una
vasta gama de subsidios y ayudas sociales directas para mitigar
situaciones de pobreza y enfrentar coyunturalmente emergencias y
desastres. No obstante, la superación de la pobreza y extrema
pobreza necesitan de acciones integrales y permanentes. Las
políticas sociales aisladas pueden derivar en asistencialismo,
inhibiendo las iniciativas locales de desarrollo.
3.13.-
Para ser efectiva una estrategia de erradicación de la pobreza
debe tender a focalizar sus acciones asegurando así que los
subsidios y otros recursos lleguen realmente a los grupos
pobres. Adicionalmente, hay que distinguir el tipo específico de
pobreza o extrema pobreza y sus causas para actuar más
efectivamente. Es distinta la pobreza de un desempleado temporal
que la de un habitante de una localidad en crisis estructural;
también la de un joven, un adulto de tercera edad, una mujer
jefe de familia o una familia de una etnia originaria.
3.14.-
A causa de la complejidad y alta especificidad de las diversas
situaciones de pobreza las políticas nacionales aplicadas
sectorial y unilateralmente suelen ser poco efectivas. Las
municipalidades pueden disponer de mejor información,
conocimiento del territorio y contactos sociales para actuar de
forma más consistente e integral. Los planes nacionales de lucha
contra la pobreza deben ejecutarse a través de los gobiernos
locales para lograr un alto y positivo impacto.
3.15.-
Las políticas sociales locales serán tanto más eficaces en la
medida que sean diseñadas y ejecutadas en conjunto con los
beneficiarios directos, fortaleciendo su autoestima, identidad,
cultura y organización social. En suma, movilizando el capital
social y las energías presentes en cualquier comunidad, por
carenciada que esta sea.
Los
gobiernos locales: promotores del desarrollo económico
3.16.- No hay desarrollo sustentado en las fuerzas propias, ni
erradicación definitiva de la pobreza si no se generan procesos
sostenidos de incremento de la producción local de bienes y
servicios. Es decir, no hay desarrollo social estable sin
desarrollo económico local. Por eso, en América Latina los
gobiernos locales actúan cada vez más como agentes promotores
del desarrollo económico.
3.17.-
El desarrollo económico local es una tarea altamente compleja
que requiere del compromiso y movilización de todos los actores
bajo la forma de amplias alianzas público privadas con metas
estratégicas y compromisos consensuados para el largo plazo.
Actor fundamental del desarrollo económico local es el sector
privado, conformado tanto por los grandes y medianos empresarios
como por los más pequeños y los microempresarios. Las grandes
inversiones e innovaciones suelen ser realizadas por las
empresas de mayor tamaño pero son las pequeñas empresas las que
generan mayor empleo productivo y, por tanto, contribuyen mejor
a la lucha contra pobreza.
3.18.-
La observación de procesos reales de desarrollo económico local
muestra por una parte el funcionamiento de alianzas
público-privadas que operan como redes de cooperación para la
consecución de objetivos estratégicos o de largo plazo. Por su
parte, las empresas privadas suelen estructurarse entre sí como
cadenas productivas integradas bajo la forma de racimos o
clusters.
3.19.-
Las alianzas público privadas para el desarrollo económico son a
menudo lideradas o estimuladas por las autoridades locales, las
que actúan como facilitadoras para gestar el plan estratégico y
ayudan a negociar y definir los roles de los diversos agentes.
Las instituciones académicas pueden apoyar a los emprendedores
tanto en iniciativas de innovación, creación de nuevos
productos, como mediante acciones de extensión y asistencia
técnica. Las cámaras industriales y de comercio aglutinan y
comprometen la acción coordinada de los empresarios privados. El
gobierno central suele concurrir con el apoyo de sus agencias
especializadas. Se genera así un ambiente propicio para los
emprendedores que permite la creación de nuevas empresas y la
generación constante de empleos.
Los
gobiernos locales, la equidad social y de género
3.20.- Una de las características negativas del crecimiento
económico aislado es la permanencia e, incluso, el incremento de
las desigualdades de todo tipo. La desigualdad afecta a muchos
grupos sociales, generalmente de condición minoritaria y con
menor poder y representación política. Las desigualdades pueden
ser de género, étnicas o afectar a grupos específicos de la
sociedad. Función de los gobiernos locales es la reducción de
las desigualdades de cualquier tipo que este sea.
3.21.-
Un sector tradicionalmente dominado y marginado del poder han
sido las mujeres. Sin embargo, su contribución real a la vida
social y al desarrollo son evidentes e invalorables. Tanto sus
tareas clásicas de sostén responsable de la familia, de activas
productoras de bienes agrícolas y artesanales, como su más
reciente y efectiva integración al mundo profesional, de
negocios y a la política nos reafirman acerca de su tremendo
potencial. Los gobiernos locales deben promover activamente la
equidad de género, para impulsar el desarrollo, la democracia y
el respeto integral por los derechos de las personas.
3.22.-
Una de las grandes riquezas históricas de América Latina son la
cultura, conocimiento, valores y capacidad productiva existente
en las etnias originarias. Sometidas a increíbles maltratos
muchos de sus integrantes viven en situación de marginación y
pobreza. Nuestro continente no alcanzará el pleno desarrollo si
no se reconcilia con su historia y orígenes, reconociendo su
noble condición de sociedad mestiza conformada por diversas
vertientes étnicas y culturales. Tarea municipal es, también, el
rescate de las culturas originarias y la integración efectiva
entre pueblos de diverso origen pero con un destino histórico
común.
La
seguridad ciudadana: función compartida de los gobiernos locales
3.23.- Una preocupación creciente de las comunidades locales
–principalmente en los espacios urbanos- es la seguridad
ciudadana. La inequidad social, el narcotráfico y la falta de
oportunidades de empleo, entre otras, han tornado a nuestras
ciudades y barrios crecientemente inestables e inseguros donde
las actividades delictivas se incrementan. En algunos países y
ciudades latinoamericanas la violencia y el conflicto social
amenazan a la democracia y a la sociedad en su conjunto. Por
tanto, una función del Estado que adquiere creciente importancia
es la de la seguridad pública o ciudadana que asigna tareas
específicas tanto al gobierno central como a los gobiernos
locales.
3.24.-
La seguridad pública es, por su naturaleza compleja, una función
compartida entre las diferentes esferas de gobierno,
requiriéndose actuar sobre las causas profundas de la
inseguridad. A los gobiernos locales les corresponden las
políticas preventivas y la promoción del control ciudadano de
los espacios públicos. La experiencia muestra que la
municipalidad asociada con la ciudadanía y sus organizaciones
propias y en cooperación con las fuerzas policiales pueden
realizar una muy efectiva labor preventiva que reduzca e incluso
controle los actos delictivos.
3.25.-
En algunos países la inseguridad pública se ha tornado tan grave
que trasciende las capacidades locales. Agudos conflictos
sociales y situaciones de guerra interna hacen que sean las
propias autoridades locales el objetivo de la violencia. Los
municipalistas de América Latina afirmamos enfáticamente que la
violencia y el conflicto social no resuelven sino agudizan las
situaciones de inequidad social y territorial y bloquean el
desarrollo. Llamamos a los gobiernos centrales a desarrollar
políticas integrales y concertadas de seguridad que garanticen
el buen funcionamiento de los gobiernos locales democráticamente
electos. Demandamos de la comunidad internacional acciones
efectivas de solidaridad y apoyo a las autoridades locales
amenazadas.
4.
El Asociativismo Municipal: Instrumento para la
Descentralización, el Buen Gobierno y el Desarrollo.
Las
asociaciones municipales: voz y representación de los gobiernos
locales
4.1.- Los gobiernos locales no están aislados. De hecho, se
apoyan constantemente unos con otros mediante transferencia de
experticia, asistencia técnica e intercambios múltiples. Los
gobiernos locales deben organizarse permanentemente en
asociaciones las que poseen múltiples funciones: representación
política, prestación de servicios, cooperación intermunicipal,
integración territorial, vínculos internacionales, entre otras.
4.2.-
Las asociaciones de municipalidades son fundamentalmente
entidades que defienden los intereses de los gobiernos locales
ante el gobierno central, el poder legislativo y otros agentes
públicos y privados. Para su buen funcionamiento, las
asociaciones deben poseer una instancia de dirección política
plural de amplia representatividad, y capacidades técnicas
estables para generar propuestas de políticas públicas.
Prestar servicios a los gobiernos locales para una gestión de
calidad
4.3.- Las asociaciones de municipalidades deben prestar
servicios a sus miembros, entre ellos la asistencia técnica, la
capacitación, la conectividad y la información. Las asociaciones
pueden prestar estos u otros servicios de modo directo o
estableciendo convenios de acción con otras entidades
especializadas públicas o privadas.
4.4.-
La revolución informática y de las comunicaciones constituye una
gran oportunidad para que las asociaciones entreguen buenos
servicios a sus miembros. Mediante el trabajo asociativo en
redes es posible establecer bancos de información, de
experiencias relevantes de gestión, de recursos humanos expertos
e incentivar así la cooperación horizontal, la asistencia
técnica y los hermanamientos. También se puede ampliar
sustancialmente los servicios de capacitación combinando
acciones presenciales con medios virtuales, para mejorar el
rendimiento y actualizar constantemente a las autoridades,
directivos y personal municipal.
Promover y facilitar la integración nacional e internacional
4.5.- Una nueva e importante tarea de las asociaciones de
municipalidades es apoyar la integración de los procesos de
desarrollo territorial. Los espacios administrativos de los
municipios no están aislados y los procesos de desarrollo
generalmente trascienden los límites municipales. Es necesario
que las asociaciones incorporen en sus agendas de trabajo
actividades, información y servicios para apoyar la integración
de las políticas locales y producir efectos positivos de
sinergia.
4.6.-
En la época de la globalización las asociaciones municipales de
los países y las organizaciones internacionales de gobiernos
locales –como la Unión Internacional de Autoridades Locales y la
Federación Mundial de Ciudades Unidas- revisten creciente
importancia. Constituyen la expresión de los intereses legítimos
y la vocería de las municipalidades para hacer conocer sus
enfoques, propuestas de desarrollo y de autonomía ante las
organizaciones internacionales de cooperación, los Estados
nacionales y las Naciones Unidas. Por ello es de gran
importancia el actuar concertado y la unidad de los
municipalistas de toda América Latina y el mundo. Las
organizaciones nacionales e internacionales de municipios deben
promover la integración nacional e internacional a través de una
efectiva labor de intercambio, asistencia técnica, capacitación
y hermanamientos entre los gobiernos locales de diversos países
y continentes.
Difundir la nueva ética y cultura cívica generada en los ámbitos
locales
4.7.- Las nuevas formas de gestión participativa local están
generando una creciente interacción entre los gobiernos locales
y la ciudadanía. Se aplican mecanismos para lograr mayor
transparencia, diseminar información y establecer vínculos de
acción entre las municipalidades y la sociedad civil. Este
emergente buen gobierno local basado en la gestión participativa
está recuperando los valores del servicio público y una ética
política renovada. Las asociaciones son un medio importante para
la difusión del buen gobierno local basado en los más altos
valores del servicio.
4.8.-
Para mejorar la gestión local, impulsar el desarrollo y ampliar
la democracia los municipalistas convocamos al fortalecimiento
permanente del sistema asociativo municipal latinoamericano, en
todos sus niveles. El asociativismo constituye el instrumento
principal del desarrollo institucional de los gobiernos locales.
Mediante el fortalecimiento de las asociaciones se refuerzan
también los procesos de descentralización, se estimula el buen
gobierno local y se apoya realmente a las municipalidades en su
tarea de constituirse en agentes promotores de un desarrollo
local humano y sustentable. |